La planta de reciclaje incendiada ayer en Pradejón carecía de licencia desde el 2012

23 de Enero de 2019

El fuego provocó una nube tóxica que obligó a alertar a Calahorra, Rincón de Soto, San Adrián, Azagra y Andosilla

Diario La Rioja- Sanda Sainz

Poco antes de las tres de la madrugada de ayer se produjo un incendio en la planta de reciclaje Rioja Baja de Pradejón que provocó una gran nube de humo tóxico, por lo que las autoridades alertaron a las poblaciones de Calahorra, Rincón de Soto, San Adrián, Azagra y Andosilla. El recinto carecía de autorización para el almacenamiento y gestión de residuos desde el 2012, según informó ayer el Gobierno de La Rioja.

La Dirección General de Calidad Ambiental le retiró la licencia por la incorrecta gestión de los residuos. Durante este tiempo la instalación cambió cuatro veces de propietario y tuvo varios expedientes sancionadores. La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente llegó a denunciar el asunto en la Fiscalía al considerar que se podía haber producido un delito medioambiental, pero la denuncia se archivó en el 2017.

Según indica el Gobierno regional, el propietario actual fue multado con 45.000 euros y tenía la obligación de presentar un plan de retirada de residuos (que finalizó la semana pasada) y entregarlos a un gestor autorizado. Medio Ambiente le sancionará de nuevo hasta que retire totalmente los restos almacenado cumpliendo los requisitos establecidos.

El fuego comenzó antes de las 3:00 horas del martes y la alarma no se dio por concluida hasta las 15:10

La planta no se dedicaba al reciclaje desde hacía varios años pero todavía acumulaba numerosos materiales al aire libre como los que ardieron ayer, que se encontraban en la parte central de las instalaciones, en paquetes prensados. Las llamas alcanzaron los cuatro metros de altura y la enorme columna de humo negro se dirigía hacia Calahorra, San Adrián y Rincón de Soto. Se avisó a las autoridades de estas localidades, también de Azagra y Andosilla, que a su vez alertaron a la población para que extremase la precaución (sobre todo las personas con problemas respiratorios) con medidas como no abrir las ventanas. Algunos optaron por no salir de casa y los colegios no sacaron a los niños al patio en el recreo en Calahorra.

Según SOS Rioja, la planta acumulaba 6.000 metros cúbicos de residuos. Se quemaron cauchos (peligrosos por contener azufre), plásticos (cuya combustión libera numerosas sustancias tóxicas) y papel aluminizado. A las 15:10 horas de la tarde se dio por concluida la alerta.

«Uno de los principales cometidos de las dotaciones de bomberos del CEIS Rioja (acudieron de Calahorra y Arnedo y un camión nodriza de Nájera) consistió en evitar que las llamas alcanzasen los silos cercanos con más material que podía arder», explicó el alcalde Óscar León. El regidor añadió que «para no tener que desplazarse hasta Pradejón (a tres kilómetros) los bomberos utilizaron una balsa de agua de la empresa de Compostaje de Champiñón Cantarroyuela. Dicha empresa, situada junto a la de reciclaje, colaboró con su maquinaria hasta que el Ayuntamiento trajo una pala cargadora para remover las pacas de cauchos, plásticos y papel aluminizado».

El alcalde comentó que una vez controlado el fuego, la mayor preocupación de ayer fue la gran columna de humo negro.

Además de los bomberos, se desplazaron hasta el lugar la Guardia Civil, ambulancias de Ferrovial y Cruz Roja, Policía Municipal, técnicos de Calidad Ambiental y Protección Civil del Gobierno de La Rioja. El consejero de Justicia, Conrado Escobar, se personó por la mañana y el presidente riojano, José Ignacio Ceniceros, estuvo al tanto en todo momento.

El PSOE acusó ayer al Gobierno de La Rioja de «desidia a la hora de hacer cumplir la normativa de almacenaje de residuos, circunstancia que ha sido el detonante del incendio de Pradejón». Y Equo-Verdes La Rioja denunció que «180 plantas de reciclaje han ardido en España desde el 2012». Su coportavoz, José Manuel Santiago, declaró ayer que «es francamente sospechoso, a juicio de muchas personas expertas en fuego, tal cantidad de incendios, en la mayoría de los cuales las causas no ven la luz y no se clarifican los focos de los incendios». Espera que la administración realice un seguimiento de la investigación y se esclarezcan las causas del suceso que, por el momento, se desconocen.